
No digo yo que no fueses un tragedia (personal eso si, que en lo político o democrático para mi todavía hay que demostrarlo) y respeto profundamente el sentimiento de familiares y conocidos de las víctimas, pero me parece ya esperpéntico que por enésima vez las veamos caer de los edificios como peleles. Si yo fuese familiar sería lo último que me apetecería ver por TV. Entiendo que haya que recordarlos, pero a mi entender eso es muy distinto a regodearse en lo macabro de manera tan mediocre para justificar que “nosotros” podamos seguir yendo a según que país a “pacificar”, por unos miles de “aquí”, unos cuanto cientos de miles “allí”. Me encabrona sobremanera el como al final, las víctimas terminan siendo utilizadas como otro palo más al que agarrarse para continuar la espiral de violencia que asola nuestro maltrecho mundo.

Hoy en día en nuestros países, moro, árabe, inmigrante, talibán, musulmán, yihadista, terrorista.. son palabras sinónimas y corresponde a una imagen que no es. Que haya radicales no puede condenar a toda una FE o etnia, porque por esa regla de tres ninguna religión o creencia se salvaría de la quema.

Dejémonos de tonterías, han pasado 10 años y ¿qué sabemos del Islam?, sabemos distinguir entre moro y árabe o musulmán o sólo hemos recogido los prejuicios que nos venden hacia cualquiera “que parece…..” .
Si esperamos que las “grandes mentes pensantes” (como les dice un amigo mío) nos asesoren y arreglen las papeleta estamos apañados. Tendríamos que por nosotros mismos aprender cosas del “otro” y así no hacer caso la las interesadas mentiras que vierten los de siempre (de todos los bandos) y no sólo en este caso sino en TODO.
Seamos críticos con lo que nos cuentan, hablemos con un musulmán y preguntémosle que dice su FE, que quieren de “AQUI”, que esperan conseguir de la vida, ojeemos el Corán.. quizás nos sorprenderíamos de lo mucho que nos parecemos.
Pero sobre todo cambiemos el “chip”, dejemos de recordar “la tragedia” y de ver imágenes escabrosas que nos remueve las bilis, recordemos los actos heroicos de ese día, la superación, la unidad internacional, el consenso. Por desgracia que poco dura eso, el terremoto de Haiti, Fukusima, los célebres tsunamis, las inundaciones, cientos de miles de muertos que ya nadie les hace recuerdos en la vida diaria porque ya no son noticia, “dentro de un años hablamos”, ahora toca Belén Esteban… ¿Quién se acuerda hoy de Lorca, salvo los pobres que siguen sin casa y sin saber donde meterse?

A mi realmente me importa muy poco quién orquesto el qué, si fue un misil, un avión o un vespino, si fue sincero el cabronazo de Bush o no, lo que realmente me importa 10 años después es, saber que hemos hecho para que NO VUELVA A SUCEDER y no me refiero a medidas represivas, sino a medidas humanísticas y de concordia. Creo que NADA (empezando por nosotros mismos).
El futuro depende de lo que hagamos ahora y tal como va la cosa si seguimos por este camino tan viciado creo y espero que los que sobrevivan o la especie que nos sustituya evolutivamente sea más inteligente de lo que nosotros demostramos a diario y sepa aprovechar las oportunidades que brinda la VIDA (ojala me equivoque, como en tanta otras cosas..).
Esperemos que el célebre cambio de conciencia del 2012 se produzca y tengamos la oportunidad de mejorar como personas, pueblos, naciones, etnias o especie para no tener que celebrar año tras años tan funestos sucesos.