viernes, 22 de abril de 2011

Poema de Victor Hugo

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
mas no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: "Esto es mío”
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus afectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.

SOLO TE PIDO

QUE COMPARTAS TODO ESO Y NUNCA , NUNCA DEJES DE…
“SER FELIZ”
 
Para saber Más:
http://es.wikipedia.org/wiki/Victor_Hugo
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/hugo_victor.htm
http://www.lecturalia.com/autor/697/victor-hugo


Atraco en bares y restaurantes

Los delincuentes llegan a restaurantes o establecimientos públicos y de los vehículos estacionados en el exterior seleccionan uno al azar.

Posteriormente, y de manera muy educada, entran en el establecimiento preguntando por el propietario del vehículo con un determinado número de matrícula. Al identificar al propietario, le manifiestan que su vehículo está obstruyendo el movimiento de otro vehículo, por lo cual solicitan la colaboración del propietario para moverlo. En la mayoría de los casos, el propietario del vehículo se identifica y sale de inmediato a movilizar o verificar su vehículo. Una vez identificado el propietario del vehículo, y fuera del establecimiento, los delincuentes le informan de una manera muy discreta y utilizando intimidación, que se trata de un asalto.

En algunos casos se llevan el vehículo y dejan a la víctima bajo el cuidado de otros delincuentes; en otros casos, se llevan a la víctima con ellos, obligándolo a realizar retiros de las cuentas de débito de la víctima, hasta donde sus fondos lo permitan, toda clase de operaciones financieras y, en muchos casos, se ha llegado incluso al secuestro de la víctima, está corriendo el peligro hasta de perder la vida.

RECOMENDACIONES

1. Evitar en lo posible, estacionar en lugares externos y sin vigilancia. Si por fuerza mayor tienes que hacerlo, asegúrate de no bloquear la salida de otros vehículos o estacionar frente a garajes.

2. Si un desconocido pretende relacionarse contigo a través de la placa de tu vehículo, no te identifiques de inmediato, no salgas a exponerte sin saber de quién se trata. Trata de observar disimuladamente a través del vidrio o desde la puerta del establecimiento.

3. Pídele al camarero o dependiente que verifique si es cierto que tu coche obstaculiza algún otro vehículo. Si tienes que salir, adopta medidas de seguridad y pídele a sus acompañantes que estén atentos a cualquier situación extraña.

QUE NO TE COJAN DESPREVENIDO.
RECUERDA QUE EL DELINCUENTE DE HOY, GENERALMENTE, TIENE BUEN ASPECTO FÍSICO, SE VISTE BIEN Y SE EXPRESA CORRECTAMENTE.

Los amigos curan

Interesante descubrimiento:

Un estudio publicado por la Universidad de Los Ángeles indica que LA AMISTAD es verdaderamente especial.

Se descubrió que LOS AMIGOS contribuyen al fortalecimiento de la identidad y protección de nuestra salud y futuro. Constituyen un REMANSO en medio del mundo real, lleno de tempestades y obstáculos. Los amigos nos ayudan a llenar los vacíos emocionales y nos ayudan a recordar quienes somos realmente.

Después de 50 años de investigación, se identificó que existen sustancias químicas producidas por el cerebro que ayudan a crear y mantener lazos de amistad. Los investigadores se sorprendieron con los resultados del estudio:

Cuando es liberada la hormona OXITOCINA como parte de la reacción frente al estrés, los amigos sienten la necesidad de agruparse. Y cuando los AMIGOS se juntan, se produce una cantidad aún mayor de oxitocina, de dopamina (estimula el amor y la ternura) y de fenilananina (genera entusiasmo y alegría), que reducen el estrés más agudo y más bien provocan sensaciones agradables y divertidas.

Paralelamente, otro estudio demostró que los LAZOS EMOCIONALES (auténticos, sinceros y leales) contribuyen a reducir riesgos relacionados con la presión arterial y el colesterol. Se cree fehacientemente que LA AMISTAD PROLONGA LA VIDA (Las personas que no tienen óptimas relaciones de amistad, generalmente no gozan de buena salud).

Por eso, tener amigos nos ayuda no solo a vivir más, sino también a vivir mejor. El estudio sobre la salud indica que cuantos más amigos tengamos, mayores son las probabilidades de llegar a viejos sin problemas físicos y con salud plena. También se observó que la amistad ayuda a superar los momentos críticos (como la muerte del cónyuge ó de un pariente cercano) y se percibió que quien puede confiar en un ser muy amado, o en sus amigos, reacciona y se recupera
en un lapso menor que aquéllos que no tienen nadie en quien confiar. El estudio concluyó que la amistad constituye una excelente fuente de alegría, fuerza, salud y bienestar.

Lecciones de grupo

Compartir la misma dirección y el sentido del grupo, permite llegar más rápido y fácilmente al destino, porque ayudándonos entre nosotros los logros son mejores.

Permaneciendo en sintonía y unidos juntos a aquellos que se dirigen en nuestra misma dirección el esfuerzo será menor, será más sencillo y placentero alcanzar las metas, estaremos dispuestos a aceptar y ofrecer ayuda.

Compartir el liderazgo , respetarse mutuamente y en todo momento, compartir lo problemas y los trabajos más difíciles.

Cuando hay coraje y aliento el progreso es mayor, una palabra de aliento motiva, ayuda, da fuerzas, produce el mejor de los beneficios.

Estar unidos uno al lado del otro pese a las diferencias tanto en los momento de dificultad como en los momentos de esfuerzo.

Si nos mantenemos uno al lado del otro apoyándonos y acompañándonos, si hacemos realidad el espíritu de equipo, si pese a las diferencias podemos conformar un grupo humano para afrontar todo tipo de situaciones, si entendemos el verdadero valor de la amistad, si somos conscientes del sentimiento de compartir la vida será más simple y el vuelo de los años más placentero.

La parábola de la carreta

Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:“Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?”.

Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: “Estoy escuchando el ruido de una carreta...”

“Eso es” -dijo mi padre- “es una carreta vacía”.

Pregunté a mi padre: “¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la vemos?”,

Entonces mi padre respondió: “Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.

Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando noto a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

“Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.

La vida según Quino

La Vida debería ser al revés:

Se debería comenzar muriendo y así el trauma está superado.

Luego te despiertas en una Residencia mejorando día a día.

Después te echan de la Residencia porque está bien y lo primero que haces es cobrar tu Pensión.

Luego en tu primer día de Trabajo te dan un reloj de Oro.

Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la Vida Laboral.

Entonces vas de Fiesta en Fiesta, bebes practicas el sexo y te preparas para empezar a estudiar.

Empiezas el Cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que sea Bebé.

Y los últimos nueve meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, room service etc…

Y al final abandonas este mundo con un Orgasmo.

Padres e hijos

Cierta vez preguntaron a una madre cual era su hijo preferido, aquel que ella mas amaba. Y ella, dejando entrever una sonrisa, respondió:

"Nada es más voluble que un corazón de madre”. Y, como madre, le respondo: “el hijo dilecto, aquel a quien me dedico de cuerpo y alma...”.

Es mi hijo enfermo, hasta que sane.

El que partió, hasta que vuelva.

El que está cansado, hasta que descanse.

El que está con hambre, hasta que se alimente.

El que está con sed, hasta que beba.

El que está estudiando, hasta que aprenda.

El que está desnudo, hasta que se vista

El que no trabaja, hasta que se emplée

El que se enamora, hasta que se case

El que se casa, hasta que conviva

El que es padre, hasta que los críe

El que prometió, hasta que cumpla

El que debe, hasta que pague

El que llora, hasta que calle

Y ya con el semblante bien distante de aquella sonrisa, completó:

El que ya me dejó... ...hasta que lo reencuentre.

Somos de las primeras generaciones de padres decididos a no repetir con los hijos los mismos errores que pudieron haber cometido nuestros progenitores.

Y en el esfuerzo de abolir los abusos del pasado, ahora somos los más dedicados y comprensivos, pero a la vez los más débiles e inseguros que ha dado la historia.

Lo grave es que estamos lidiando con unos niños más "igualados", beligerantes y poderosos que nunca existieron.

Parece que en nuestro intento por ser los padres que quisimos tener, pasamos de un extremo al otro. Así que, somos los últimos hijos regañados por los padres y los primeros padres regañados por nuestros hijos.

Los últimos que le tuvimos miedo a nuestros padres y los primeros que tememos a nuestros hijos. Los últimos que crecimos bajo el mando de los padres y los primeros que vivimos bajo el yugo de los hijos.

Lo que es peor, los últimos que respetamos a nuestros padres, y los primeros que aceptamos que nuestros hijos no nos respeten.

En la medida que el permisivismo reemplazó al autoritarismo, los términos de las relaciones familiares han cambiado en forma radical, para bien y para mal.

En efecto, antes se consideraban buenos padres a aquellos cuyos hijos se comportaban bien, obedecían sus órdenes y los trataban con el debido respeto. Y buenos hijos a los niños que eran formales y veneraban a sus padres.

Pero en la medida en que las fronteras jerárquicas entre nosotros y nuestros hijos se han ido desvaneciendo, hoy los buenos padres son aquellos que logran que sus hijos los amen, aunque poco los respeten.

Y son los hijos quienes ahora esperan el respeto de sus padres, entendiendo por tal que les respeten sus ideas, sus gustos, sus apetencias, sus formas de actuar y de vivir. Y que además les patrocinen lo que necesitan para tal fin.

Como quien dice, los roles se invirtieron, y ahora son los papás quienes tienen que complacer a sus hijos para ganárselos, y no a la inversa, como en el pasado.

Esto explica el esfuerzo que hoy hacen tantos papás y mamás por ser los mejores amigos de sus hijos y parecerles "muy cool" a sus hijos.

Se ha dicho que los extremos se tocan, y si el autoritarismo del pasado llenó a los hijos de temor hacia sus padres, la debilidad del presente los llena de miedo y menosprecio al vernos tan débiles y perdidos como ellos.

Los hijos necesitan percibir que durante la niñez estamos a la cabeza de sus vidas como líderes capaces de sujetarlos cuando no se pueden contener y de guiarlos mientras no saben para dónde van.

Si bien el autoritarismo aplasta, el permisivismo ahoga.

Sólo una actitud firme y respetuosa les permitirá confiar en nuestra idoneidad para gobernar sus vidas mientras sean menores, porque vamos adelante liderándolos y no atrás cargándolos y rendidos a su voluntad.

Es así como evitaremos que las nuevas generaciones se ahoguen en el descontrol y hastío en el que se está hundiendo la sociedad que parece ir a la deriva, sin parámetros, ni destino.